En los pasillos del Centro de Convenciones de Las Vegas, el aire vibra con una frecuencia distinta. No es solo el despliegue habitual de pantallas y luces, sino el sentimiento de que estamos cruzando un umbral. El CES 2026 ha arrancado con una promesa que suena a ciencia ficción: la informática ya no ocurre en una caja sobre tu escritorio, sino que se ha vuelto invisible, ubicua y, por primera vez, verdaderamente autónoma.
La primera oleada de asombro ha llegado con la nueva generación de portátiles equipados con memoria LPDDR6 de Samsung. Lo que parece un detalle técnico aburrido es, en realidad, la llave que ha abierto la puerta a la "IA Agéntica". Estos nuevos dispositivos no solo ejecutan programas; tienen agentes autónomos capaces de razonar, detectar anomalías y tomar decisiones complejas sin intervención humana. Hemos pasado del PC que obedece comandos al PC que anticipa necesidades, gestionando de forma proactiva nuestra seguridad y flujos de trabajo con una eficiencia energética que estira las baterías hasta límites antes impensables.
Pero el verdadero salto cuántico —literalmente— se ha presentado en el nuevo pabellón CES Foundry. Gigantes como IBM han aprovechado el escenario para anunciar que la computación cuántica alcanzará el 50% de su capacidad operativa en las próximas semanas. Esto no es solo para laboratorios; la industria está presentando las primeras soluciones de criptografía post-cuántica integradas en hardware de consumo. En un mundo donde las amenazas digitales escalan por segundos, las innovaciones de 2026 están diseñadas para blindar nuestra identidad digital antes de que los ataques ocurran, convirtiendo la ciberseguridad en un proceso predictivo y no reactivo.
La jornada ha culminado con la revelación de la informática espacial y la realidad inmersiva como el estándar de productividad para 2026. Ya no se trata de mirar una pantalla, sino de interactuar con ecosistemas de datos distribuidos que flotan en nuestro entorno. Con la integración masiva de sensores de visión y control gestual, el CES 2026 nos ha dejado claro que la informática ya no es una herramienta que usamos, sino el entorno en el que vivimos. La revolución de este año no es lo que las computadoras pueden hacer por nosotros, sino cómo están redefiniendo, paso a paso, nuestra propia percepción de la realidad.
Ha presentado las tendencias más relevantes que definirán el rumbo de la informática durante el próximo año. Entre las innovaciones destacadas, la inteligencia artificial continúa su expansión con sistemas más eficientes y accesibles para usuarios y empresas. Además, la computación cuántica avanza con nuevos prototipos que prometen acelerar procesos complejos y mejorar la seguridad digital.
Los dispositivos inteligentes también han sido protagonistas, con la llegada de gadgets que integran mejor la conectividad 5G y tecnologías de realidad aumentada para ofrecer experiencias más inmersivas. Otro punto clave ha sido la sostenibilidad, con fabricantes enfocándose en reducir el impacto ambiental de sus productos mediante materiales reciclables y procesos de fabricación ecoamigables. En cuanto a software, se han presentado nuevas plataformas que facilitan la colaboración remota y el manejo de grandes volúmenes de datos, respondiendo a las demandas de un mercado cada vez más digitalizado.
Finalmente, la ciberseguridad se mantiene como prioridad, con soluciones avanzadas para proteger la privacidad y los datos personales en un entorno cada vez más interconectado. Estas tendencias reflejan un panorama tecnológico en constante evolución, donde la innovación y la responsabilidad ambiental se combinan para transformar la informática en 2026.