Hay un movimiento inusual en los centros de innovación de la capital del Segura. No es solo el flujo habitual de emprendedores, sino la activación de una maquinaria financiera y técnica que busca retener el talento que antes se marchaba a Madrid o Barcelona. El Ayuntamiento de Murcia, en colaboración con el INFO y el CEEIM, ha puesto en marcha un ambicioso programa de aceleración que no solo ofrece oficina y Wi-Fi, sino lo que toda empresa tecnológica ansía en su etapa crítica: financiación directa y mentoría de élite.
La convocatoria, que ya está movilizando a decenas de proyectos locales, destaca por una cifra que ha hecho reaccionar al sector: ayudas de hasta 80.000 euros por empresa. Pero el interés no reside solo en el cheque. El programa "Impulsa Startup 2025" y las nuevas líneas de aceleración sectorial están diseñados bajo una metodología de "alto rendimiento", donde las startups no solo reciben fondos, sino que son conectadas directamente con empresas tractoras de la región para probar sus prototipos en entornos reales.
Lo que hace este programa diferente es su enfoque en la especialización inteligente. Murcia no busca cualquier startup; busca aquellas capaces de resolver los retos de la Estrategia RIS4. Esto significa que los proyectos enfocados en ciberseguridad, salud digital y, especialmente, tecnologías aplicadas a la sostenibilidad, cuentan con una intensidad de ayuda que puede alcanzar el 85% de la inversión. Es una apuesta por crear un ecosistema donde la innovación no sea una aventura aislada, sino una pieza clave del engranaje industrial murciano.
A largo plazo, el objetivo es ambicioso: posicionar a Murcia como el polo tecnológico del sureste español. Con programas internacionales como Scaira ya integrados en la red local para conectar a los emprendedores murcianos con gigantes como Airbus o Renault, la región está enviando un mensaje claro al mercado global: Murcia ya no solo exporta frutas y hortalizas, ahora exporta los algoritmos y la tecnología que moverán las industrias del mañana.